Bajada del Teide en Bicicleta

Durante mi visita vacacional en Tenerife, Joshua y yo decidimos hacer en bicicleta la bajada del Teide

Aunque no todo es bajada, de hecho tuvimos cerca de 5,5 Km de una constante subida muy pronunciada (más algunas otras subidas sueltas) que al principio subía muy bien pero con el tiempo me destrozaron.



La ruta en total son 55Km y como se puede observar en el mapa se atraviesa un 60% de la medida más larga de la longitud de la isla de Tenerife (vaya, una pedazo de ruta)



Ver Bajada del Teide en Bici en un mapa más grande


Hasta ahora esta ha sido mi mayor experiencia ciclista, que además he realizado en condiciones extremas de radiación solar, de calor (hacía un calor fuera de lo común en las Canarias), de altitud y de viento.

Muy extraño el hecho de quemarme las manos porque sólo se me ha quemado la superficie superior de las manos. De hecho sospecho que no haya sido por el sol sino por el aire caliente que me impactaba directamente contra las manos cuando bajábamos a altas velocidades.

Más extraño aún, de hecho lo calificaría de superextraño, fatalista, superaro y traidor a la bajada-subida que nos encontramos durante una subida.
La cuestión es un tramo de carretera, entre dos subidas muy pronunciadas, que parecía una bajada pronunciada (cara de alivio al principio) pero cuando lo estás atravesando con la bici no sólo te das cuenta que no es una bajada sino que realmente ¡¡es una subida!!

El tramo que se observa al fondo es el que atravesamos en """bajada""" en la foto y en la Vida Real(TM) parece una bajada pronunciada pero realmente es una subida.


El viento fue un componente peligroso que me llevaba acongojado durante toda la bajada ya que pegaba muy fuerte, sobre todo lateralmente y muy racheado de modo que suponía un peligro para mi estabilidad sobre la bicicleta.




El paisaje muy bonito, diverso, nuevo para mi y muy curioso, con nuevos olores y formas tanto vegetales como geológicas.


Izaña


"La tarta"




Y el mayor reto de todos, esa misma tarde teníamos que asistir a un evento elegante. Nada más llegar a casa (15:30) tuvimos que comer, ducharnos, vestirnos e irnos casi sin descansar (a las 17:15)

En definitiva, una gran experiencia y me ha encantado la ruta.