Tras el curso de inglés nos quedamos unos días más en Santander.
Nos alojamos en el Hotel Celuisma Alisas, un hotel de 2 estrellas, barato y cerca de la estación que nos sorprendió desde el primer momento. Nosotros esperábamos un hotel cutre y cual fue nuestra sorpresa cuando nos encontramos un hotel bonito, limpio y con una cuidada decoración.
El primer día pude ver la península de la magdalena, aquel recinto en el que nos alojábamos pero el cual no había visto nadie todavía, un sitio dónde:
Teníamos un palacio

Un pequeño zoo

Y unas playas con sus acantilados

Esa misma tarde fui a una tienda que me llamó mucho la atención, vendían artículos procedentes de embargos, procesos judiciales, etc.
Tras ver aquellos maravillosos artículos me dí una vuelta por el paseo marítimo dónde pude comprobar cómo es la gente de Santander y es que sólo veía gente de clase media-alta, algunas con exuberantes abrigos y otros con exuberante pinta de ser "del taco". De hecho, en todo el tiempo que estuve en Santander, no vi ni un pobre cosa que me resultó extraña.